
Este espacio virtual se diseñó para reunir los comentarios y elaboraciones producto de los temas y clases a las que asisten los estudiantes de la Maestria en Problemas Contemporáneos de la Universidad Central.
El grupo de trabajo esta conformado por:
Clara Victoria Amaya
Alexandra Mancera
Daniel Navarro
Edgar Giovanni Rodriguez

Aqui dejo este articulo a proposito del tema del poder
Comentarios
Hola companeros,uno de los temas que propongo es el problema del poder,y mirar como lo enfocan diversos autores.
Ese podria ser un buen tema, sin embargo me parece que podriamos delimitarlo a un sector o interes en particular, no se, se me ocurre, por ejemplo relacionar el concepto con otra variable que sea de interes del grupo. Y como dice Daniel escoger a algun autor(es) que nos de pistas para resolver alguna pregunta o preocupación especial.
Yo por ejemplo propondria estos temas junto con el de Daniel:
razon y poder poscolonial.
territorialidad y poder
geopoliticas del conocimiento
cotianidad y practicas de poder
biocolonialismos
bueno seguimos pensando....
Listo muchach@s entonces quedamos sintonizados en problemas relacionados con el poder...
Bueno que tal si comenzamos debatiendo la concepcion de poder que tiene o que maneja Deleuze. Si aceptamos que las dinàmicas de poder son tècnicas o provienen de la tècnica, estos artefactos y construcciones evidentemente suponen la finalidad de una dominaciòn implìcita. Estas manifestaciones de poder pueden ser evidentes con mayor facilidad cuando el poder se agencia externamente hacia una entidad exterior. En ello el control y la manipulaciòn orientados a unos fines sepian su correlato, pero y si nos dieramos a la tarea de pensar las caracteristicas de las tecnicas de poder que construimos como formas de regulacion de nuestro yo ¿cuales serian entonces las formas de resistencia o de contrahegemonia que opuestas aestas formas de poder? ¿que tipo de poder agencia un nòmada? ¿que produce ese poder en la actualidad?
Estoy de acuerdo con Giovanni....
HOla chinos y niña, este ejercicio me gusta, pero me asusta también. Me pareciò interesante retomar algunas ideas de los ensayos elaborados de tal forma que cosamos a Frankestein desde nuestras obsesiones. Por ello, tu propuesta Giova de poder y Deleuze me parece poderosa, por ahora les va ésta y en un ratito la otra.
Otras voces frente a la Investigación, producción de conocimiento y su sentido toman vital importancia para visualizar las diversidades de miradas y ellugar de enunciación de aquel que crea problemas de investigación y consecuentemente su efecto:
Para Foucault investigar en lo social implica explorar el mundo social en los múltiples fondos de significado y configuración que lo constituye, la dimensión cultura, la construcción social y su complejidad (lingüística, creativa y representacional) en cuanto la materialización de dichos constructos. De igual forma, investigar conlleva la constitución de las Ciencias Sociales, pues éstas garantizan su existencia y sentido solo en la medida que “intentan definir y analizar la manera en que los individuos representan”. Sin embargo, dicha “recreación” no se puede dejar de leer desde la relación que Foucault establece entre saber y el poder en una comunión que se centraliza en un territorio y son legitimados por la institución, en este caso con la producción de conocimiento en vínculo entre imperialismo y ciencias humanas, favoreciendo la consolidación hegemónica en la discursividad “histórica, arqueológica, sociológica y etnológica del otro como lo señala Edgar Said, citado por Castro.
Cómo emergen objetos posibles de conocimiento- cómo se configuran como objeto de conocimiento? es decir preguntas hermenéuticas que ponen el análisis de los juegos de verdad y falsedad como componentes propios del que investiga “Se trataría de una historia de las problematizaciones éticas hecha a partir de las prácticas de sí”
Para Bourdieu la comprensión teórica y la necesidad de razón delimitan una función cientifica social que consiste en “comprender el mundo social, comenzando por el poder”. De esta forma cumple con dos funciones y/o sentido: a) Develar las “naturalizaciones” sobre el poder que estarían garantizando la continuidad de intereses dominantes –Posición crítica-. B) la favorece la construcción social pues se convierte la investigación en insumo de los mercados simbólicos a partir de las categorizaciones y representaciones que construyen los intelectuales, en este punto considero que Castro también se acercaría a esta perspectiva, en el momento en que retoma a Berveley y su crítica a las humanidades, como espacio donde se “produce discursivamente al subalterno, se le asigna un lugar y un discurso políticamente correcto sobre sus reinvidicaciones políticas.
La resignificación y los enfoques reflexivos en el campo de las ciencias sociales
El papel de los nuevos dispositivos culturales que actuaron como nuevas agencias socializadoras incidiendo notablemente en las transformaciones de imaginarios y comportamientos de las poblaciones en un transito que se denominó de “pueblo grande hacía la ciudad moderna ….tan solo en medio siglo impusieron nuevas prácticas, costumbres e imaginarios dejando de lado tradiciones existentes anterior y durante la colonia (uso de alpargatas, ruanas, beber chicha, entre otros) garantizando que la construcción del espíritu cívico contribuyera habitar la ciudad
Santiago Castro y su puesta sobre el punto cero y las implicaciones en la producción de conocimiento, pone de manifiesto un interés de revisar las formas de dominación en el pensar –pensar latinoamericano- que han configurado miradas únicas sobre fenómenos sociales, a través de categorías de sujeción, discriminación y marginalización de otras formas de mundo. Autores como Zandra Pedraza y su pregunta por el concepto infancia y la perspectiva universalista, europea, esencialista que trasciende hasta nuestros días o oscar Hernández con Marimba de chonta y poscolonialidad musical con la reducción de música a la de la generada en el ámbito religioso cátolico frente a la invisibilización de músicas negras, indígenas, entre otros son ejemplo de la puesta que buscan nuevas formas de pensar lo social, lo humano lo politico en contexto “latinoamericanismo cuyos vínculos como lo señala Castro se dan con el grado de reflexividad y la metacrítica, según Moreiras.
En esta postura epistémica la perspectiva de investigación, de manera particular, insiste en la importancia de romper ciertas tensiones que han venido desgastando y colocando en un lugar de producción “fordista” de investigación, europea cuyo “operario de maquinaria académica” no genera afectaciones frente umbrales de incertidumbre sobre procesos sociales, posibilidades de transformación de la realidad, revolución, lo político, lo lineal, lo continuo, la ruptura….desde una perspectiva crítica y reflexiva sobre el conocimiento social, sumado a la crítica a las categorías occidentales, modernas, colonialistas, eurocentristas, centristas, universalistas… de miradas sobre el mundo, poniendo en tensión bases conceptuales, referentes disciplinares, en lo que Catherine Walsh citando a Quijano denomina Colonialismo del poder, el colonialismo del saber y el colonialismo de ser.
Por ello el interés sobre los modelos de producción de conocimiento-práctica, como experiencia vital, surgen al margen de los modelos clásicos de investigación y tienen que ver más con prácticas de intervención social –acción social- “las ciencias sociales como mecanismos de autoobservación de la sociedad” que favorezcan una epistemología del sur como lo denomina Sousa Santos.
Otro elemento que se destaca, es el lugar de enunciación del saber: -popular, académico- del sentido de construcción de conocimiento de manera conjunta “Junto con” que pretende reflejar la puesta de constitución de un sistema de autoobservadores, junto con la visibilización de otros saberes como escenarios ricos y diversos, por ejemplo la puesta de la música de chonta, las recetas del maíz,etc, lugares de enunciación negados por el colonialismo de poder.
-Involucrados como sujetos- connota un carácter de generación de efectos de: potenciar las propias interpretaciones de los actores, y el fortalecimiento de los niveles de reflexividad sobre el sentido de producción de conocimiento en Ciencias Sociales desde una perspectiva crítica capaz de asumir un quehacer político que transforma realidades, que favorece cambios en las representaciones que la violencia epistémica ha configurado y que incide en prácticas y modos de hacer cotidianos.
El aporte de Zemelman es de vital importancia al referirse al pensamiento Epistémico que cuestiona el investigar como cúmulo infinito de enunciados con pretensiones de verdades y pone una reflexión política del compromiso del quien investiga con una realidad social y su papel de transformación, tal vez por ello señala la necesidad de romper la calma, superar el miedo y construir una “una relación de conocimiento, la cual consiste en demarcar problemas antes que construir enunciados con atributos teóricos” capaces de responder a las necesidades del momento histórico, es decir el quehacer de las C. Sociales “ la Realidad social y su constante resignificación desde la construcción de conocimiento” . En este caso desde latinoamericanismo segundo como lo denomina Castro.
De igual forma, algunos autores citados por Castro, incluso el mismo, abren así procesos de resignificación de estudios subalternos, continuando con la línea de hacer tajos con la herencia colonizadora de imágenes, pensando otras formas de sabernos en la mirada de la reflexividad de volver, de “reconocer que no podemos escapar a nuestro destino histórico de tener que elegir continuamente y participar en la lucha por la creación de sentido.
Finalmente, no se puede olvidar que los científicos sociales en su condición de sujetos sociales auscultan a partir de unos intereses, referentes conceptuales, ideológicos y metodológicos que inciden en la forma de constituir problemas de investigación y de abordarlos.-Cuerpo socializado- Sujeto sujetado, historia individual imbricada en la colectiva-Qué se estudia y cómo se estudia?. Por ello, La necesidad de sentido en la construcción de conocimiento está atravesada por el sujeto que asume el desafió de interpretar la realidad socio-histórica.
De tal suerte, que el sentido de la investigación no estaría en la producción de Teoría sino en la producción de conocimiento por un sujeto social, un sujeto social investigador, cuyo posicionamiento buscaría romper con el vía crucis del pensamiento Ficticio como lo llama Zemelman sobre la realidad social y los efectos del saber cientifico en la vida cotidiana, en la vida social. Es decir, las ciencias sociales y la investigación como “experiencia fenomenológica de la realidad”, para Cavar aquello sobre lo que se la quiere hacer descansar…el saber no ha sido hecho para comprender, ha sido hecho para hacer tajos como bien lo señala Foucault.
Me gustaría cerrar con un test para los lectores
¿“Para qué las Ciencias Sociales hoy?
Por favor marque con una X donde se sienta más comod@, aclaramos es una lista que se hace infinita de acuerdo q quien la lee y alimenta
Para el Desarrollo del pensamiento Social que contribuya al manejo de conceptos propios de las diferentes disciplinas, con el fin de convertirlos en insumos para asumir la resolución de conflictos sociales.
Para ampliar las Representaciones sociales e Imaginarios sociales con el fin de recrear y transformar la realidad para tener un mayor impacto sobre las prácticas sociales.
Para contribuir en la formación de narrativas en las que se significa lo social, imprimiendo así una sentido de pertenencia a lo colectivo aunado a procesos identitarios y territoriales.
Para la formación de Sujetos Sociales, (Touraine) con base en saberes sociales que le permiten reconocerse como miembro de un colectivo siendo responsable con éste y consigo mismo. Tales saberes coinciden en escenarios de orden simbólico, político y público que se expresan en prácticas sociales que pueden ser evaluadas según el paradigma teórico: Conciencia de Clase -marxismo- ; competencias sociales -Gidens-; Espacio habitado -Bourdieu-
Para facilitar los diálogos entre los localismos y los universalismos, con la enseñanza para la comprensión y no la transmisión, para el aprendizaje significativo y experiencial con el uso de un conocimiento flexible
Para favorecer la mirada abierta y creativa permitirá un acercamiento al mundo social desde las producciones y resistencias que favorecerán recoger las voces de las diferentes subjetividades que habitan los espacios formales, no formales e informales hoy.
Para “reconocer que no podemos escapar a nuestro destino histórico de tener que elegir continuamente y participar en la lucha por la creación de sentido” Castro Santiago.
Para….Cuál es su para que…………………..
Hola Giova, Daniel y clara Victoria, me gustarìa saber de ustedes. Por fa, me asaltan preguntas y sobre todo si del ensayo final con Mónica se trata.
Hole ! que inquietudes tienes?
Discursos…en las lógicas de poder.
Tu otra cabeza, Tu otra memoria
“Desde el reloj del sol del convento de San Francisco, una lúgubre inscripción recuerda a los caminantes la fugacidad de la vida: Cada hora que pasa te hiere y la última te matará Son palabras escritas en latín. Los esclavos negros de Bahía no entienden latín ni saben leer. Del África trajeron dioses alegres y peleones: con ellos están, hacia ellos van. Quien muere, entra. Resuenan los tambores para que el muerto no se pierda y llegue a la región de Oxalá. Allá en la casa del creador de creadores, lo espera su otra cabeza, la cabeza inmortal. Todos tenemos dos cabezas y dos memorias. Una cabeza de barro, que será polvo, y otra por siempre invulnerable a los mordiscos del tiempo y de la pasión. Una memoria que la muerte mata, brújula que acaba con el viaje, y otra memoria, la memoria colectiva, que vivirá mientras viva la aventura humana en el mundo.”
A partir de esta narración literaria, trataremos de generar un ejercicio reflexivo en torno al tema que nos convoca: el poder. El texto de Galeano es una bonita alusión, tomada de la cultura Africana al reto que enfrenta el hombre a la muerte terrenal, y a su ves a la prolongación y eternidad de la vida en los confines de una memoria que nos constituye como seres sociales. Explícitamente no encontramos una alusión al poder desde el texto, pero podríamos referirnos a la forma como esta construido el discurso, o desde donde se enuncia, así como a la posibilidad de transponer algunos elementos constitutivos del relato para convocarlos en otras latitudes.
El escritor Uruguayo sin lugar a dudas podemos citarlo como uno de los intelectuales Latinoamericanos comprometidos con la búsqueda de los “otros” saberes que históricamente han sido marginados y subestimados por el saber científico y hegemónico de los países imperiales que se han enseñoreado en esta parte del continente. Saberes considerados en los tiempos de la época colonial como sacrílegos, ateos, y consecuentemente productos de la ignorancia y la barbarie. Si bien a Eduardo Galeano no le interesa ubicarse en el terreno del conocimiento riguroso, científico; al traer la memoria de los marginados ¿Cómo la incorpora en la discursividad de las ciencias sociales? o ¿Cómo altera el sentido de las denominadas gramáticas homogeneizantes del conocimiento moderno?
Ubicándonos desde estas preguntas la narración literaria sobre las dos memorias se nos transforma en un texto político, que vendría a jugar un papel como expresión de la lucha por configurar un sentido, un enunciado de fuerzas en términos de Nietzsche. En el terreno de la academia, podríamos situar esta cuestión, en el centro del debate que tiene que ver con el papel de los intelectuales y las teorías, que autores como Santiago Castro nos propone para discutir: como el lugar que han ocupado los discursos latinoamericanistas coloniales y poscoloniales. Citando a Spivak, el autor afirma como estos discursos han tenido poca trascendencia: “El papel de una crítica al colonialismo no es reproducir especularmente la voz de los “condenados de la tierra”
Como pretendían las narrativas anticolonialistas de los años anteriores. (Spivak, 1.987) De hecho, lo que hicieron estas narrativas fue generar discursivamente un ámbito de “marginalidad” y de “exterioridad”, de acuerdo con la reconfiguración de fuerzas que experimentaban en ese momento las instituciones productoras de saber.” Y en el mismo sentido más adelante el autor indio Guha afirma como: “Todos los saberes humanísticos, incluyendo la literatura y la historiografía, funcionaron en realidad como estrategias de subalternización en manos de las elites educadas.”
Se trata entonces de analizar si el latinoamericanismo, considerado como las diferentes representaciones teóricas sobre América Latina, no ha respondido a las expectativas de las naciones que invoca, sino que ha sido una mera respuesta reactiva a las concepciones y marcos de interpretación emanados desde el imperio (llámese EE.UU. o Europa), o si por el contrario, las elaboraciones al interior de estos países han irrumpido de una forma tal que han implicado un giro reflexivo sobre nuestras realidades.
Ubicados desde la filosofía, con autores como Nietzsche estaríamos haciéndonos preguntas en esta discusión cómo: ¿Qué fuerzas estarían agenciando estos discursos? ¿Que voluntad de verdad o de poder las anima?; en palabras de Nietzsche: “¿Qué significa toda voluntad de verdad? ¿Qué sentido tendría nuestro ser todo, a no ser el de que en nosotros aquella voluntad de verdad cobre conciencia de sí misma como problema?
La condición de América Latina como continente colonizado, históricamente subyugado, pasa necesariamente por la forma en como nos narran y nos narramos, y cómo reflexionamos nuestra realidad. La pregunta que hace Nietzsche sobre la voluntad de saber, que se convierte desde luego en voluntad de poder, ha sido una pregunta que al parecer muy pocos intelectuales la han vuelto reflexiva, y por ende no se transforma en una “conciencia de sí misma como problema”. En Latinoamérica, está visto, se hace más que necesario –debido a su carácter dependiente y su composición hibrida- el cuestionamiento permanente por la razón de ser del conocimiento y de nuestras vidas, pues es lo que puede potenciar la voluntad de poder sobre nuestros destinos.
Bibliografia
Castro Gómez Santiago. Latinoamericanismo, modernidad, globalización. Prolegómenos a una crítica poscolonial de la razón. En: Teorías sin disciplina. Miguel Angel Porrua. Edit. Pag. 173.
Idem. Pág. 175.
Nietzsche Friedrich. La genealogía de la moral.1.997. Alianza Editorial. Pág. 203
Pues Yo marco la segunda, aunque las opociones son muy interesantes todas. En efecto el etexto de alexandra nos pone en alerta sobre lo que pretendemos con la practica investigativa dentro de una tradicion disciplinar en contextos diferenciados como el nuestro.
Ya que nuestra autora lectora de Mary Shelly nos recuerda la naturaleza de nuestro proyecto, encuentró allí una ´vía incluso para pensar el orden de reconocimiento tanto de la investigación como de la producción de texto implicito en el desarrollo de este ejercicio y lo sumo como otra opcion para votar frente a la pregunta ¿para que las ciencias sociales hoy?:
Para posibilitar desde una mirada de reconociminto de nuestras dificultades, velos, tensiones, pasiones, ficciones, maquinaciones y en general todas aquellas afeccciones que nos advierten todo el tiempo la finitud y la proclividad de nuestro ser; la posibilidad abierta de crear e imaginar opciones de trabajo, de asumir la diferencia, de compartir el acuerdo y el desacuerdo con la esperanza de un fin en común. LAs ciencias sociales hoy suponene para queienes las "agenciamos" un compromiso ético en la medida que los discursos, los estudios, las investigaciones se van haciendo cuerpo en cada uno de nosotros, de tal suerte que esta vivencia de lo que consideremos "las humanidades" puedean recrearse en otros...para otros...para todos...
Yo veo que en efecto hay puntos de encuentro entre loq ue manifiesta Daniel y la idea de Alexandra con la música y otras prácticas.
Considero la inquietud por el pensamiento latinoamericano muy válida y por la posibilidad de "Narrarnos" como dice Daniel. Hay un cuento que dice que históricamente nuestra sociedad colombiana en particular ha querido en los estratos más altos parecer Inglesa, en las clases medias parecer Gringa y en las clases bajas parecer MExicana.
Este comentario un tanto duro, nos muestra que en efecto no hemos consolidado una posicion academica que nos garantice independencia frente a todo tipo de colonialismos, pero me asalta otra inquietud ¿en un continente con algo más de 500 años de inserción a lógicas globales, tenemos la suficiente tradición para constituir un sistema lo suficientemente independiente de otras construcciones humanas? ¿es la poscolonialidad un forma mas de pensar nuestra diferencia desde un reconocimiento no consolidado del sentido y significado de la ciencia social hasta ahora? ¿que deveria traer este por venir academico para nosotros? ¿es el sistema de pensamiento lo que nos oprime o son las formas en que nos apropiarmos de el?
Podemos aceptar que cualquier pensamiento de tipo reflexivo que indague por preguntas del origen, del ser, del saber, de la trascendencia etc. son preguntas con un matiz filosófico, apuntan a lo que algunos llaman las preguntas fundamentales, primeras; ontológicas, metafísicas y éticas. Que nos obliga a pensar que pensamos en función de un territorio? es el pensamiento un “valor” localizado o es una capacidad de los que nos hace humanos? ¿Cuáles son los dispositivos que hacen que el pensamiento asuma una nacionalidad? si el pensamiento es universalista como en la práctica se vuelve poder? cuando abandona su universalismo para volverse herramienta de hegemonía?
Estas preguntas ponen en cuestión dos elementos importantes, el primero es si realmente podemos pensar en un pensamiento social, filosófico totalmente independiente de otras tradiciones, y por el otro lado, para qué y cual seria el sentido de hacerlo y de buscarlo.
Una comunidad de pensamiento, es en últimas una comunidad que a través de él genera y fomenta una cultura. Pensar lo social en términos de su territorialidad (local/global) y su función de poder (hegemonía/ contrahegemonía) de entrada ya supone un posicionamiento del conocer, este posicionamiento es agenciado generalmente no por quienes lo desarrollan sino por quienes lo usan. En este sentido, la producción de conocimiento tiene un origen universalista pero en su uso y aplicación por quienes hacen parte de la comunidad se instrumentaliza y se transforma finalmente en herramienta de dominación (tal vez a pena de quien lo genera como filósofo o científico social o natural).
Luego entonces, la producción de conocimiento es un desear que se plantea dentro de unas memorias, tradiciones, ideologías, utopías específicas que mantienen vinculada a una comunidad. Pero ese desear debe ponerse en sospecha y al hacerlo es la única forma que en acto el latinoamericanismo comienza a volverse universal. Sospechar de lo que deseamos puede ser de entrada ya una forma de pensamiento propio, pues por primera vez, no estaríamos en disposición de aceptar lo que el imperio nos muestra como verdad.
Así, para posibilitar desde una mirada de re-conocimiento de nuestras dificultades, velos, tensiones, pasiones, ficciones, maquinaciones y en general todas aquellas afecciones que nos advierten todo el tiempo la finitud y la proclividad de nuestro ser latinoamericano; la posibilidad abierta de crear e imaginar opciones de trabajo, de asumir la diferencia, de compartir el acuerdo y el desacuerdo con la esperanza de un fin en común se abre la posibilidad cierta de hacer -ser cultura.
Compartir las esperanzas, los modos de expresar los deseos colectivos son por principio manifestaciones de una autenticidad, de una autonomía del saber y del poder. Tarea que esta por venir para quienes en Latinoamérica aún imaginamos un territorio propio que se caracterice por su sentido de equidad y no por la injusticia permanente.
Las ciencias sociales hoy, suponen para quienes tratamos de "agenciarlas" un compromiso ético en la medida que los discursos, los estudios, las investigaciones se van haciendo cuerpo en cada uno de nosotros (abandonar el punto 0 y de esta suerte la ficción de la objetividad lograda en la distancia), de tal suerte que esta vivencia de lo que consideremos "las humanidades" puedan como testimonio de lo de-velado ya en mí, recrearse en otros...para otros...para todos...
Hasta este momento podemos hacer varias reflexiones en torno a algunos postulados que se desprenden de análisis metodológicos y de búsquedas de reflexibilidad en el ámbito de las ciencias sociales : En torno a las discusiones Latinoamericanistas uno de los problemas que se mantiene de fondo es las múltiples respuestas que genera la pregunta por el ¿ Qué es lo propio ¿ o igualmente ¿ Qué sería lo ajeno, en los discursos del acontecer Latinoamericano ¿
Explorando el terreno del conocimiento, lo que conocemos como “verdad”, realmente es una construcción social de una lógica de significación que se expresa a través de unos modos narrativos, que podrían ir desde saberes o imágenes elaboradas por personas o sectores no vinculadas a lo que conocemos por academia, hasta aquellos ejercicios de conocimiento argumentativos y elaborados, que corresponden propiamente al saber científico. En consecuencia coexisten varios “modos de saber”, de imágenes de investigación que se disputarían en el terreno de la validación de discursos por el llamado conocimiento-verdad : “ Como investigador social yo puedo interpretar la sociedad, pero no tengo ningún privilegio para que mis interpretaciones sean las buenas o mejores.”
Si traemos a colación el texto citado de “tu otra cabeza – tu otra memoria “ podemos plantear desde aquí algunas reflexiones :
-En el terreno de las “luchas por la verdad” y la significación de lo que puede ser lo Latinoamericano, autores como Galeano que si bien no enuncian sus propuestas desde la ciencia, retoman elaboraciones, imágenes o sentires de sectores populares o poblaciones históricamente marginadas para “hacerlas irrumpir “no solo en el ámbito académico sino que podríamos ampliarlo al de la vida misma. Se trata de que se escuche su memoria, su verdad, la “no oficial” y siempre relegada en el plano académico y por supuesto en el terreno político. Aquí entroncaríamos esta discusión en torno a la verdad y en consecuencia de construcción de conocimiento, con preocupaciones teóricas de las relaciones poder-conocimiento que emergen el las ciencias sociales : “ Así como la historiografía académica ha sido funcional al poder dominante, desde el campote las luchas , organizaciones y movimientos sociales se han hecho diferentes intentos de construir historias alternativas a las hegemónicas. Ante el reconocimiento del carácter elitista y excluyente de las historias oficiales que naturalizan el devenir histórico como un proceso lineal ineludible y justifican el orden presente, desde los orígenes mismos de la historiografía moderna se han generado diferentes intentos de producir historias disidentes ( críticas , populares , desde abajo ) .
Al traer el relato de la memoria africana de las dos cabezas, podemos a través de el, mirar un poco la complejidad que tendría enunciarse desde “un discurso propio” de América Latina, pensamos que son más las preguntas que se abren aquí, que una posible respuesta al problema : ¿ cómo construir lo propio ¿ ¿ Es posible esclarecer que es lo propio en un continente como América Latina, con tanta diversidad o pluralidad cultural y de sentido ¿ ¿ Desde la epistemología se puede hablar de conocimientos propios ¿ Si
las teorías y visiones del mundo se construyen en forma gradual y a muchas manos tendríamos más bien que hablar no de lo propio, sino de una multiplicidad de encuentros y re-construcciones : “Conceptos como Occidente, indio, blanco, raza, estratificación social, diferenciación social, explotación, empresario, obrero, capas medias, estado, legitimación, etcétera, son algunos de los que hemos heredado de los textos sin discusión ninguna, y que hemos aplicado como si la realidad fuera homogénea en los distintos países. En la medida en que estos conceptos nos parezcan rigurosos, coherentes, porque conforman discursos lógicos y persuasivos, estamos realmente cobijándonos al interior del discurso sin poder salirnos de el, por lo que no estamos pensando la realidad histórica concreta, sino una realidad inventada. El problema esta en distanciarse de los constructos , y este distanciamiento es la función del pensar epistémico.”
1Ibañez Jesús. El regreso del sujeto. La investigación social de segundo orden. Siglo XXI editores. Madrid. 1.994. pag. XVII.
2Torres Carrillo Alfonso. Pasados Hegemónicos, memorias colectivas e historias subalternas. En Walsh Catherine (editora), Estudios culturales latinoamericanos, Universidad Andina Simón Bolívar – Ediciones Abya-yala. Quito 2.003. pág 202
3 Zemelman Hugo. Voluntad de conocer. Antropos. Pág 68.
Alexandra buenos dias,te he enviado un escrito que se podria ubicar al final de lo que yo escribi,o al final del texto,conversamos màs tarde.